Adiós a Vicky Ferrazzano
Se nos ha ido un alma buena y nos ha roto el corazón a todos. Vicky Ferrazzano era nuestra “Vicky la Vikinga”, una mujer incansable, trabajadora, alegre, valiente y generosa, capaz de lograr todo lo que se propusiera en cualquier momento y ámbito de su vida.
Hemos sido amigas durante décadas, transitando por las infancias, adolescencias, juventudes y paternidades de nuestros hijos. En este devenir de la vida nos hemos apoyado la una en la otra en todos los momentos difíciles que hemos sufrido. Cuando falleció Elena y decidimos no quedarnos quietos y crear la Asociación Elena Torres por la Investigación para la Detección Precoz contra el Cáncer fue la primera en estar ahí, en idear eventos, subastas o iniciativas que nos ayudasen a recaudar fondos con los que financiar nuestro proyecto, y ahora, tras diez años de trabajo y en un momento en el que teníamos tanto que hacer y que anunciar, se ha marchado dejándonos un vacío insustituible y una tristeza infinita.
Vicky Ferrazzano, la mujer que siempre ha sido mano derecha de mujeres fuertes como ella. Imposible olvidar sus años dirigiendo el secretariado de Adlib, de la mano de Smilja Mihailovitch, con quien recorrió el mundo defendiendo la moda de su Ibiza, de la nuestra, de esta isla que se ha convertido en casa y en bastión de nuestros sueños y que espero que le rinda el homenaje que se merece.
Vicky Ferrazzano había superado tres cánceres linfáticos, uno de mama, un trasplante de células madre y, ahora, luchaba contra una metástasis en el hígado. Llevaba treinta años lidiando con esta enfermedad y, por eso, su pertenencia a nuestra Asociación era una muestra clara y palpable de que la investigación salva vidas y de que la detección precoz del cáncer es indispensable para que un diagnóstico no sea una sentencia.
No sé qué vamos a hacer sin ti, Vicky, pero te puedo hacer una promesa: trabajaremos con más fuerza si cabe en nuestra Asociación, todos juntos, recordándote cada día y mirando al cielo cada vez que consigamos un nuevo hito. Porque tu sonrisa y tu corazón no se irán nunca y porque tu alegría contagiosa y tu perseverancia nos seguirán acompañando cada día. Gracias, Vicky, por todo, por tanto, y vuela alto, amiga, a ese lugar donde nos protegen las almas buenas.

Carta al director firmada por Mari Carmen Gutiérrez, presidenta de la Asociación Elena Torres por la Investigación para la Detección Precoz del Cáncer.